
Escribir acerca de nuestra experiencia como familia anfitriona es difícil… en realidad no hay espacio suficiente para describir la gran cantidad de satisfacciones que vivimos durante el año pasado. Lo que inició con cierto temor a lo que sucedería al tener con nosotros a nuestro nuevo “hijo”, se fue convirtiendo con el tiempo en una gran alegría, hasta que llegó el dolor de la separación… En realidad sentimos que las fronteras entre México y Alemania se disiparon, nuestros hijos vieron en él a un hermano y nosotros a un hijo con el que aún ahora seguimos teniendo comunicación, y que nos alegrará con su visita este verano… queremos pensar que nos extraña tanto como nosotros a él.
Jasper regresó a Alemania con un corazón mexicano, y dejó parte de él con nosotros. Aunque lejos, lo sentimos muy cerca, y sabemos que siempre será parte de nuestras vidas. En realidad, esta experiencia nos dejó mucho y siempre estaremos agradecidos por la confianza que se nos brindó YFU al darnos la oportunidad de recibir en nuestra familia a un joven de tan distante país. No podemos más que recomendar a otras familias que abran la puerta de su casa y de su corazón a algún joven deseoso de vivir la experiencia de intercambio, con la seguridad de que no se arrepentirán y tendrán para siempre, un miembro más en su familia.
Familia Vizcaya Benavides
Monterrey, México
Familia Anfitriona 2005-2006
Mi experiencia de intercambio en YFU me cambió la vida. Estoy seguro que es una de las decisiones que marcaron el rumbo de mi futuro.
Yo tuve la oportunidad de irme primero a Estados Unidos y luego a Francia.
En Estados Unidos ingresé a un High School donde hice mi “Junior year” . Fue una experiencia cultural increíble. Ya que además de estar en la clases escolares, también participé en el Club de Teatro de la escuela, y en actividades deportivas como Football Americano, natación y soccer, durante todo el año.
En el idioma también tuve un gran progreso, pero lo más importante es todo lo que aprendí y la gente que conocí.
En mi Segundo intercambio a Francia tuve la suerte de estar en Bretaña, la región más hermosa de Francia. Esta experiencia fue la mas importante ya que marcó mi vida futura. Durante los meses en Francia aprendí a conocer la cultura tan variada y pude integrarme completamente en la vida diaria de ese país. En Francia descubrí mi amor al arte, lo que definió mi profesión de fotografía de cine. Esta experiencia cambió tanto mi vida que ahí vivo desde hace más de 4 años.
Ser un estudiante de YFU no es solo el idioma y ver nuevas culturas, el intercambio no es un viaje turístico sino una experiencia de vida.
Alfredo Altamirano
México, D.F.
Estados Unidos (2001)
Francia (2003)
Irme de intercambio a Alemania ha sido lo mejor que me ha pasado, pues no solo conocí el país, el idioma y la cultura, sino que también conocí muy buenos amigos con los que sé que seguiré teniendo contacto a través de los años. También pude conocerme más a mi mismo, siendo independiente en un país extranjero y tomando mis propias decisiones.
Al principio será difícil la adaptación, pero una vez que aprendas más el idioma y conozcas buenas personas, te sentirás tan bien como en casa y se te hará muy difícil regresar. Te aseguro que vas aprender muchas cosas y que ese lugar al que fuiste se convertirá en tu segundo hogar, en el cual la familia que te recibió siempre tendrá las puertas abiertas para ti.
David Vizcaya Benavides
Monterrey, México
Alemania 2005-2006
Mis hijos y yo hemos aprovechado la oportunidad de ser familia anfitriona, los lazos que se establecen son muy fuertes y duraderos, es una experiencia muy ilustrativa que nos dejo favorablemente marcados para siempre.
Quina Espinosa
Monterrey, N.L.
Familia Anfitriona 2001
Mi experiencia de intercambio es sencillamente el periodo de mi vida que más me gusta recordar. Siempre me ha interesado aprender nuevos idiomas y tomar retos interesantes, que pocos estén dispuestos a hacer, por lo que cuando YFU me ofreció la oportunidad de irme a estudiar un año a Alemania, no dudé en aceptarla.
En los primeros meses de mi experiencia, me di cuenta que estar mucho tiempo lejos de mi familia, amigos y país era más complicado de lo que pensaba; además, confieso que me tomó tiempo acostumbrarme a la cultura alemana y aprender su idioma. Algunas veces pensé que quizás no había tomado la decisión correcta. Sin embargo, el paso de los meses cambiaron totalmente mi opinión.
Vivir en otra parte del mundo es una experiencia muy provechosa que deja muchos conocimientos. Se tiene la oportunidad de conocer a detalle otra cultura, con sus defectos y cualidades, e intentar adaptar lo bueno de ésta en la vida personal. Además, verdaderamente son pocas las personas que tienen la oportunidad de vivir y disfrutar esta experiencia.
Años después de regresar, sigo teniendo contacto con mi familia anfitriona y con mis amigos más cercanos; incluso pude visitarlos en verano dos años después de mi intercambio. Es muy especial saber que en algún lugar del mundo se tiene amigos con los que se puede contar. Sin duda alguna, mi año como estudiante de intercambio con YFU fue la parte más importante de mi vida y una experiencia que, de ser posible, volvería a aprovechar.
Ricardo Vizcaya Benavides
Monterrey, México
Alemania, 2003-2004
Un año fuera, lejos de casa, con libertades, cuando se es tan joven puede sonar increíble, pero aterrador a la vez. Para mí fue ambos porque me alejaría por primera vez de mi familia y amigos. Al regresar a México me di cuenta que ya no era la misma de antes, sino una mejor persona porque ahora conocía aspectos de mí que jamás había imaginado. Había dejado de ser aquella niña ingenua en su burbuja para comenzar a ser una mujer que puede salir adelante pese a las dificultades que se le presentasen. El día de hoy a casi cinco años de haberme marchado a Francia continúo viendo el aprendizaje que tuve durante ese año fuera de casa. Puedo decir sin ningún problema que mi año de intercambio ha sido lo mejor que me ha pasado en lo que llevo de vida, ya que logré aprender y reconocer quién soy. Aunque no tenga un papel que lo demuestre, sé que tengo dos nacionalidades, dos familias y amigos en todo el mundo. Así, todas estas riquezas me han convertido en una persona más completa que tiene la capacidad de aprender y enseñar todo lo que le sea posible. Sin duda, mi año de intercambio ha sido el más enriquecedor de toda mi vida.
Gabriela Anzo Gutiérrez
Mexico, D.F.
Francia 2002-2003
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